Por una sociedad inclusiva
En defensa de la protección social
En los últimos años, hemos asistido en Euskadi a un avance en una serie de sistemas públicos que, aun
con limitaciones e insuficiencias, han tenido por objeto promover el bienestar de la población en general y,
particularmente, de quienes se encuentran en situación de exclusión social. Son los sistemas relacionados
con el desarrollo de los servicios sociales, la educación, la sanidad, la garantía de rentas mínimas, la
inclusión social o el empleo, que pretenden garantizar una adecuada calidad de vida y promover el pleno
ejercicio de los derechos de la ciudadanía.
En la actual coyuntura de crisis económica, asistimos a un aumento de las desigualdades, la pobreza y la
exclusión social. Y frente a esta situación, cuando más necesarios son los compromisos institucionales para
el mantenimiento de los sistemas mencionados, observamos con preocupación cómo se están impulsando
diferentes medidas que limitan el ejercicio de derechos sociales básicos, así como un progresivo recorte
de las diferentes políticas sociales y de sus presupuestos públicos. A esto hay que añadir las declaraciones
de responsables políticos que cuestionan el sostenimiento del sistema de protección y refuerzan actitudes
y comportamientos insolidarios en una parte de la población.
Ante esta situación y con este manifiesto, las personas y organizaciones firmantes, queremos llamar la
atención sobre el agravamiento de la pobreza en nuestra comunidad, alertar sobre el grave retroceso en
materia de protección social que se está produciendo, así como mostrar nuestro firme compromiso con
la defensa y la mejora de los sistemas públicos que garanticen el bienestar social de toda la ciudadanía.
Una calidad de vida óptima de una sociedad como la nuestra no puede existir si no se garantiza el bienestar
social y el respeto de los derechos de todas las personas y, particularmente, de quienes sufren situaciones
de exclusión social. Es por ello que defendemos unos sistemas de rentas de garantía de ingresos, de
inclusión social, de servicios sociales y de empleo, que garanticen los derechos de la ciudadanía,
sustentados en la responsabilidad pública y con el concurso de todos los actores sociales, especialmente
con la iniciativa social organizada.
En ese sentido, las organizaciones sociales no lucrativas son herramientas imprescindibles de las que
la propia ciudadanía se ha dotado para avanzar hacia una sociedad más inclusiva, desde criterios de
solidaridad y corresponsabilidad, por lo que demandamos su participación activa en la construcción y
desarrollo de los sistemas de protección social.
Finalmente, emplazamos a instituciones públicas, organizaciones sociales y a la ciudadanía misma, a
trabajar conjuntamente para construir una sociedad más justa e inclusiva, desde la defensa de los derechos
humanos, sociales y económicos de todas las personas, especialmente de aquellas que se encuentran en
situación de exclusión social y pobreza.
Las personas y organizaciones firmantes de este manifiesto nos comprometemos con esta tarea, así como
a trasladar este llamamiento al conjunto de la ciudadanía vasca.